viernes, 5 de agosto de 2011

PROLOGO

...mi vida se ha subordinado a la imposición de la escritura y puedo aceptar, sin vacilaciones, escribir algo acerca de estos textos de Valterio, que alguna vez me leyó en algún café, con los gestos turbados tras el humo temporario de un cigarro.
Yo les sentí una primera condición: la de ser dichos.Por supuesto se me dirá...si Valterio es actor. No lo olvido. Solo intento establecer un correlato de lo que pasó en ese momento.
Un actor se deja impresionar por un texto (" mi cara se llena de otras caras") y su identidad se impresiona en él (" me meto entre sus ropas")
Es el ser del actor que se atreve a arrancarle algún vestigio de esencia no a la muerte, sino al tiempo.
Las palabras de Valterio tienden hacia un pasado humilde, un pasado habitado por la pobreza elemental de nuestra gente mas sencilla, porque la sangre siempre es "roja" como la de los otros chicos.
Sus textos no quieren eludir el desgaste del tiempo, no aspiran a la excelencia, ni a la plenitud de lo que suponemos poético, estalla contra los reflejos del tiempo para instalarnos nuevamente en sus melodías, en sus Saratogas escondidos, en su barrio de la sexta (que es también el mío), poque al fin de cuentas, la infancia es la única patria donde uno eternamente regresa.

de "Sueños de cama" prologo de VICTOR ZENOBI

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